El ágata difícilmente puede ser considerada como un mineral por sí solo, en lugar de eso sería más específico definirla como un compuesto de varios tipos de cuarzos en uno solo.
Por la complejidad de sus patrones, siempre ha sido considerada una piedra misteriosa y desde la antigüedad ha sido utilizada en diversas partes del mundo para la realización de rituales de sanación y protección. Algunas culturas la consideran la “piedra de la ciencia”.